Qué ocurre cuando la presión humana supera los límites ecológicos
Querido humano: No hablamos desde un lugar simbólico. No somos una metáfora ecológica. No somos una idea romántica sobre la naturaleza. Somos aquello que estaba antes. Antes de tu historia. Antes de tu memoria escrita. Antes de que una sola palabra humana nombrara el mundo. Somos el suelo que sostiene tus pasos. El agua que atraviesa tu cuerpo. El aire que entra y sale sin que lo controles. Los organismos invisibles que permiten que tu sangre exista. Los ciclos que hacen posible tu alimento. Los ríos que todavía encuentran camino. Las alas que cruzan tus cielos. Las branquias que filtran tus mares. Las raíces que sostienen...