Restauración de la naturaleza
RESTAURAR NO ES SUFICIENTE I. Restaurar es admitir el daño Cada vez que se aprueba un plan para restaurar la naturaleza, se reconoce algo fundamental: hemos ido demasiado lejos. Si hay que restaurar ríos, es porque los hemos alterado. Si hay que reforestar, es porque hemos talado. Si hay que recuperar suelos, es porque los hemos agotado. En ese sentido, toda restauración es un gesto necesario. No es despreciable. Es mejor reparar que seguir ignorando. Pero reparar no equivale a corregir la causa. II. Restaurar mientras se expande es contradicción El problema no es que se restauren espacios. El problema es que se restauran mientras se sigue ocupando. Se anuncian hectáreas recuperadas al mismo tiempo que se proyectan nuevas infraestructuras. Se celebran reforestaciones mientras se amplían autopistas. Se habla de regeneración mientras el modelo general sigue creciendo. Esto no es restauración profunda. Es compensación funcional. Y la naturaleza no funciona como una c...